Diferencias entre squash y racquetball

Diferencias entre squash y racquetball

El squash y el racquetball tienen en común ser deportes de competición, practicarse en canchas cubiertas de 4 paredes y en ambos se utilizan raquetas y pelotas. Tanto el squash como el racquetball buscan la consecución de puntos para ganar el partido y pueden jugarse en la modalidad individual o por parejas. Estas son las principales similitudes entre ambos deportes de raqueta pero ¿cuáles son las diferencias entre squash y racquetball? Para entender las diferencias tendremos que conocer las reglas de ambos deportes y sus sistemas de juego.

El squash y los colores de las pelotas

En el squash la velocidad y el rebote que puede alcanzar la pelota se identifican por colores. En el squash los contrincantes han de golpear la pelota de colores de forma alternativa con sus raquetas. La bola debe rebotar siempre en la pared frontal por encima de una banda predefinida. Cada punto se gana cuando el oponente no es capaz de devolver la bola tras haber botado más de una vez o no ha logrado golpear dicha pelota en la pared frontal.

Los partidos de squash se juegan al mejor de tres y cinco sets y cada uno de compone de 11 puntos. Las faltas son señaladas por el árbitro. El denominado “let” es una de las infracciones más comunes: ocurre cuando se golpea al oponente con la pelota o éste bloquea el paso durante el partido.

El racquetball y las raquetas de cabeza ancha

En el racquetball, las raquetas son de cabeza ancha y puño corto y las pelotas de tamaño mediano. El objetivo es similar al squash, sumar puntos cuando el oponente no es capaz de golpear la pelota sobre la pelota delantera o rebota más de una vez en el suelo. El diámetro de la pelota de goma en el racquetball es de 57 mm.

Como en el squash, el tipo de tiro y la forma de agarrar la raqueta condicionan de forma crucial la técnica del juego y el resultado del partido.

¿Cuáles son las diferencias entre el squash y el racquetball?

La pelota es una de las principales diferencias entre el squash y el racquetball. La pelota de squash es sensiblemente más pequeña que la empleada para jugar al racquetball y bota mucho menos.

Otra diferencia fundamental está en las raquetas empleadas para competir. Las raquetas de squash son más largas que las raquetas para jugar al racquetball. Una raqueta de squash puede medir hasta más de 68 cm mientras que la raqueta de racquetball nunca medirá más de 55,88 cm.

Por otra parte, las medidas de las canchas también varían entre un deporte y otro. En el squash las medidas de la pista individuales son 9.750 mm de largo por 6.400 mm de ancho, siendo un área rectangular; en el racquetball, las medidas son 12.192 mm de largo por 6.096 mm de ancho.

Además, en el squash la pelota puede estar en juego durante mucho tiempo antes de conseguir un punto mientras que en el racquetball los puntos no han de durar más de cinco segundos. Así, la potencia y velocidad son mucho más determinantes en el racquetball, debido a su limitación de tiempo, aunque el squash requiere de más resistencia y control al durar mucho más las jugadas.

Por último, en lo que respecta a los servicios también encontramos diferencias: en el squash está permitido sólo un saque al principio de cada punto, mientras que en el racquetball los jugadores tienen dos servicios.